viernes, 17 de febrero de 2017

SELECCIÓN: "La enterradora"

Language sustains the body not by bringing it
into being or feeding it in a literal way; rather, it is by
being interpellated within the terms of language that a
certain social existence of the body becomes possible.
JUDITH BUTLER
I

La enterradora toca piedra con el canto de su pala
Toca hueso con el canto
En brazos la enterradora me carga durante quilómetros
Atraviesa desierto púrpura con mi cuerpo
Luego clava las rodillas en el suelo
y me coloca frente al borde de la fosa
Duerme aquí frente al borde para siempre
Mi bella mi lúcida hiladora de mentiras
Yo la enterrada viva
abro unos ojos secos por el polvo
Veo sombra
Veo la enterradora
Su duda
Su llanto austero mojando
el espacio de mi nicho

II

Yo soy la no‒nombrada la enterrada viva
canto con pasión a quien trata de acallarme
Yo reclamo la memoria de mi nombre
La enterradora dice: apodé con tu nombre la enfermedad
Si me respetas vuelve al lugar donde un día te dejé
No me visites Fingiendo tu inexistencia me mantengo
a salvo
No te apelo Tu cuerpo se borra en mi silencio
Te agitas en la histeria del fantasma No te señalo
Nadie te ve

                      SARA TORRES

miércoles, 15 de febrero de 2017

NUEVA RESEÑA DE MEMORIAS DEL MAR

Esta vez, de la mano de Mai Velasco. Podéis leer el texto completo haciendo click aquí.
Los poemas que os vais a encontrar aquí no son versos simples o juegos de palabras de una obviedad que te hace ver en papel lo que ya sabías. Lo que vais a encontrar dentro de este poemario va más allá de lo que os pueda definir en palabras, porque lo que hay dentro, en cada uno de los poemas, es poesía. Una poesía que te cuenta en versos una breve historia, transportándote a los pensamientos del poeta.

martes, 7 de febrero de 2017

SELECCIÓN: "Quema de brujas"

En la plaza del mercado amontonan ramas secas.
Un matorral de sombras no es un buen abrigo. Habito
mi propia imagen de cera, el cuerpo de una muñeca.
El malestar comienza aquí: soy blanco de las brujas.
Sólo el diablo puede con el diablo.
En el mes de las hojas rojas, me subo a un lecho de fuego.

Es fácil culpar a la oscuridad: la boca de una puerta,
el vientre de la bodega. Han apagado mi bengala.
Una dama vestida de negro me tiene encerrada en una
            jaula de loro.
¡Qué ojos tan enormes tienen los muertos!
Intimo con un espíritu peludo.
El humo da vueltas desde el pico de este frasco vacío.

Si soy pequeña, no puedo hacer daño.
Si no me muevo, no tiraré nada. Es lo que dije,
sentada bajo la tapa de un bote, diminuta e inerte como
           un grano de arroz.
Están encendiendo los quemadores, aro tras aro.
Estamos llenos de almidón, mis pequeños amigos
           blancos. Crecemos.
Al principio duele. Las lenguas rojas dirán la verdad.

                       SYLVIA PLATH